viernes, 24 de julio de 2009

yO nO qUERÍA


Yo no quería un corazón de anillo al dedo
cargarte entre mis brazos, aguantarme ese dolor
Yo no quería una casa, tres pantallas, este sueño
y los impuestos en la puerta, mi ropa con tu olor.

Yo no quería subir a ese avión con promesas de volver
Yo no quería traicionar a mis vicios, matarlos de una vez
Yo no quería quitarme los aretes ni que uses mi jabón
Yo no quería despertarme y ver tu cuerpo en mi colchón.

Yo no quería en mis caminos, horizontes
faroles impregnados de luces y de sombras
Yo no quería saber si había un norte
si con el sur sobraba en la anatomía de mi alcoba.

Yo no quería depender de tu sonrisa, extrañarte hasta llorar
Yo no quería las heridas de batallas cotidianas y de a dos
Yo no quería contar hasta diez mil y obligarme a silenciar
Yo no quería fusilar mi orgullo en ese paredón llamado amor.

Yo no quería los domingos en la cama
y en el borde de los lunes, decapitar mi libertad
Yo no quería una firma en mi solapa
declarándome castrado en pos de la fidelidad.

Yo no quería vaciar mis botellas, romperles el pico, dejar de tomar
Yo no quería dejar de oler a putas, a noche oscura y descontrol
Yo no quería tomar la responsabilidad de bailar para encajar
Yo no quería colgar mis tres líneas junto a tus noches con arpón.

Yo no quería pero es que quiero
plantarte un beso en los labios
y en el altar de los altares, donde rutinas y desencantos
clavarle en el pecho un “sí” a todos mis pasados.

4 comentarios:

  1. Tantas que cosas que uno no quería y sin embargo sucedieron. ¿O será que a fin de cuentas uno sí quería pero no se atrevía a confesarlo? Puede ser...

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  2. Yo nunca supe que quería, ni qué soñaba, ni qué esperaba, sólo sabía que añoraba...

    Yo nunca supe por qué guardaba lágrimas, gritos, suspiros, dioses con un nombre que no pronunciaba, sólo sabía que añoraba...

    Yo nunca supe de estabilidad ni desequilibrio, nunca supe si vivía o transitaba, nunca supe si era o respiraba, sólo sabía que añoraba...

    Nunca supe y siempre supe que añoraba...

    Hoy no añoro, te sueño cada día, te espero cada tarde, te derramo mis lágrimas, te callo mis gritos, te gimo mis suspiros, te venero al nombrarte, danzo sin rumbo pero segura en tus atinos, te vivo, te transito, te respiro. Soy y ya no te añoro, te tengo, existo.

    A.

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  3. Me recuerda una canción de Sabina. Seguro que sabes cual. Son hermosos esos no quería convirtiendose en quieros.

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  4. Toda una declaración, de amor, pero también de principios, porque hay veces en que renunciar a los principios que eran no es ninguna derrota, y sí una consagración.

    Abrazos Omar,

    P.

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